El Gobierno oficializó la aprobación del primer proyecto enmarcado en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) dentro del sector automotriz, presentado de manera formal por la terminal japonesa Toyota. La iniciativa contempla una inyección de capital estimada en 1.341 millones de dólares y estará enfocada centralmente en modernizar y adaptar su complejo industrial ubicado en la localidad bonaerense de Zárate para la producción en serie de vehículos impulsados por tecnologías de motorización limpia.
Este ambicioso plan fabril no solo busca transformar la matriz productiva de la compañía en el país, sino que apunta a posicionar a la planta bonaerense como un nodo exportador estratégico de vehículos electrificados hacia todo el mercado sudamericano, proyectando ventas al exterior por unos US$ 1.280 millones anuales. Con esta aprobación, la terminal automotriz se convierte en la pionera en utilizar los beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios que otorga la normativa nacional para proyectos de gran envergadura.
Desde el plano económico y sectorial, la llegada de este desembolso millonario representa un espaldarazo clave para sostener la actividad industrial. Las autoridades nacionales destacaron que la radicación de estas inversiones consolida la inserción global del país en la transición energética y garantiza la creación de más de 3.600 puestos de trabajo durante la construcción y más de 2.600 empleos directos e indirectos en la etapa de operación.





