El Banco Nación ajustó la cotización del dólar minorista a $1.440, marcando una tendencia alcista que también se reflejó en los dólares financieros. El «contado con liqui» subió un 1,4% hasta alcanzar los $1.516, nivel que no tocaba desde hace más de dos meses. Este movimiento responde a una mayor presión sobre el mercado cambiario tras un período de relativa estabilidad.
Entre los principales factores que impulsaron este aumento destaca el desarme de posiciones en pesos debido a que las tasas de interés, situadas en torno al 20% anual, han dejado de ser atractivas frente a la inflación. Al perderse el incentivo del carry trade, los inversores regresan a la divisa estadounidense, generando una mayor demanda que presiona los precios al alza.
Además, el incremento se ve influenciado por el retraso acumulado del tipo de cambio respecto a la inflación general, lo que genera expectativas de nuevos ajustes. Este escenario, sumado a la incertidumbre sobre la liquidación de divisas del sector exportador, completa el cuadro de motivos que llevaron a la moneda a romper los techos técnicos de los meses anteriores.





