En una noche que quedará grabada para siempre en las páginas doradas del fútbol cordobés, Belgrano se consagró campeón del Torneo Apertura tras derrotar a River Plate por 3-2 en una final memorable disputada en el Estadio Mario Alberto Kempes. El conjunto de barrio Alberdi logró reaccionar a tiempo en un partido que parecía escaparse y desató la fiesta de miles de almas piratas, logrando así el primer título de liga de Primera División en toda la historia de la institución.
El desarrollo del encuentro fue un verdadero subibaja de emociones. River pegó fuerte y se puso en ventaja gracias a los goles de Facundo Colidio y Tomás Galván, amenazando con frustrar la ilusión del local. Sin embargo, la mística de Belgrano —que ya había encontrado un empate transitorio en el primer tiempo por medio del defensor Leonardo Morales— volvió a aparecer ante el Millonario en una definición decisiva.

El quiebre definitivo llegó en el tramo final del partido de la mano de su gran figura, Nicolás “Uvita” Fernández. Primero, el delantero canjeó por gol un penal sancionado a instancias del VAR por una mano de Lautaro Rivero; y apenas unos minutos después, apareció de manera heroica por el segundo palo para empujar la pelota a la red, sellar el 3-2 y coronar una remontada épica que incluyó una salvada milagrosa de Morales sobre la línea en la última jugada del partido.





