La conducción de los medios públicos de la provincia sufrió un fuerte cimbronazo con la renuncia formal de Carlos Minich al frente de la señal televisiva Somos Uno y de Radio Provincia. El alejamiento, que venía rumoreándose tras meses de tensiones acumuladas y debates sobre el rumbo de la comunicación estatal, profundizó el clima de asombro y preocupación entre el personal técnico, periodístico y administrativo, que ahora enfrenta un escenario de acefalía temporal.

Ante esta situación, se convocó de urgencia a una reunión general con todo el personal para la mañana de este miércoles. El encuentro será determinante para el futuro de las decenas de familias que integran el multimedio, ya que allí se presentará formalmente a la nueva conducción y se trazarán los lineamientos operativos y editoriales de la gestión. Los trabajadores esperan obtener certezas clave sobre la continuidad de sus contratos, los esquemas de producción y el plan de financiamiento para el resto del año.
En el plano político, el movimiento estratégico apunta a una mayor centralización de la comunicación oficial. Si bien el nombre de la nueva autoridad aún no fue confirmado oficialmente, trascendió con fuerza que el cargo será ocupado por una figura identificada plenamente con el «riñón» político de Marcos Resico. Esta designación busca alinear la línea discursiva de las emisoras con las prioridades del Ejecutivo, aunque genera interrogantes entre el personal respecto al margen de pluralidad y autonomía periodística que mantendrán los medios del Estado.





