El Senado de la Nación aprobó por amplia mayoría un paquete de 74 pliegos para designar a nuevos jueces federales y del fuero penal, con el objetivo de cubrir vacantes clave en la estructura judicial. El debate estuvo marcado por intensas negociaciones previas luego de que el oficialismo intentara ampliar a último momento el temario original, lo que desató acusaciones de la oposición por supuestas irregularidades en los acuerdos de labor parlamentaria. A pesar del desorden inicial y de un cuarto intermedio de casi cuarenta minutos, las diferentes fuerzas políticas lograron destrabar la votación en el recinto.
El principal foco de conflicto de la jornada giró en torno a la postulación de María Verónica Michelli para integrar el Tribunal Oral Federal N° 3 de La Plata. Pese a que el Poder Ejecutivo nacional había solicitado formalmente retirar su candidatura semanas atrás por presuntas impugnaciones vinculadas a la interna oficialista, el pliego fue ratificado con 44 votos a favor, 18 en contra y 2 abstenciones. Entre quienes decidieron abstenerse figuró la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien argumentó una «objeción de conciencia» para desmarcarse de la votación mayoritaria que convalidó el ingreso de la magistrada.
La jornada legislativa también dejó un pico de alta tensión política cuando el debate se desvió hacia la agenda de seguridad y género en el marco de las manifestaciones por el movimiento Ni Una Menos. Durante las deliberaciones, la senadora opositora Juliana di Tullio protagonizó un enérgico cruce de chicanas con Bullrich a raíz de un pedido de minuto de silencio por el femicidio de la adolescente Agostina Vega. En medio de los reclamos por el uso de los conceptos de violencia de género, la legisladora kirchnerista arremetió con la frase «Patricia, tranquilizate querida», devolviendo al recinto un clima de fuerte confrontación discursiva antes de la aprobación definitiva del resto de las vacantes judiciales.





