La relación entre el oficialismo y los sectores dialoguistas del Parlamento sumó un nuevo capítulo de máxima tensión tras una fuerte reacción institucional de la Unión Cívica Radical. A través de un documento conjunto que llevó la firma de las conducciones de ambas cámaras legislativas, el partido centenario expresó su enérgico repudio ante las últimas declaraciones públicas del jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni. El pronunciamiento unificado refleja un quiebre en la paciencia legislativa de un espacio que viene siendo clave para el tratamiento de diversas iniciativas gubernamentales.
En el texto difundido, los legisladores nacionales consideraron que las manifestaciones del funcionario revisten una gravedad ética que resulta completamente incompatible con las responsabilidades de su cargo y la representación institucional que ejerce. Desde el radicalismo señalaron que este tipo de discursos daña la convivencia democrática y degrada el debate político en un momento donde el país requiere de consensos y madurez dirigencial. La dureza de los términos utilizados marca un claro distanciamiento táctico del bloque frente a las estrategias comunicativas de la Casa Rosada.
Ante este escenario, la bancada de la UCR exigió de manera inmediata explicaciones institucionales aclaratorias para precisar el alcance y las intenciones reales detrás de los dichos de Adorni. Los principales referentes parlamentarios del espacio no descartaron formalizar este reclamo mediante citaciones en los ámbitos de comisiones de las cámaras, lo que promete recalentar el clima político y complicar los puentes de negociación que el Poder Ejecutivo intenta consolidar en el Congreso de la Nación.





