Un conjunto de trece provincias argentinas se prepara para saldar compromisos de deuda en moneda extranjera por más de 1.000 millones de dólares durante la segunda mitad del año. Con este tramo, el total demandado por los estados subnacionales a lo largo de 2026 rozará los 2.200 millones de dólares para cumplir con el pago de capital e intereses de bonos emitidos en años anteriores. Ante la imposibilidad de afrontar estos compromisos únicamente con recursos corrientes, las administraciones provinciales intensifican sus gestiones financieras para refinanciar vencimientos y captar divisas tanto en el mercado local como internacional.
La provincia de Buenos Aires encabeza la nómina de mayores requerimientos con vencimientos por unos 410 millones de dólares previstos para septiembre. Le siguen jurisdicciones como Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, además de Neuquén, Mendoza y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que también registran abultadas obligaciones financieras distribuidas entre agosto y diciembre. Ante este panorama, el objetivo prioritario de los gobernadores consiste en estructurar esquemas de refinanciación para estirar los plazos de cancelación sin resentir el superávit operativo ni la ejecución de obras públicas locales.
Aprovechando una ventana de oportunidad generada por la mayor estabilidad financiera en los últimos meses, varios distritos ya concretaron colocaciones exitosas para emitir títulos en dólares. Casos como los de Córdoba, Santa Fe, Chubut, Neuquén y Entre Ríos demuestran que las provincias están logrando reabrir el acceso al crédito privado a tasas más competitivas. En el Gobierno nacional siguen de cerca estas operaciones, ya que la capacidad de las provincias para refinanciar o adquirir sus propias divisas resulta clave para evitar presiones adicionales sobre el mercado cambiario y las reservas del Banco Central.





