Boca Juniors sumó una nueva frustración internacional al quedar eliminado de la Copa Libertadores en la fase de grupos. En un partido marcado por la apatía y la falta de ideas, el conjunto dirigido por Claudio Úbeda cayó por 1-0 ante Universidad Católica en condición de local. Un espectacular gol de contraataque anotado por Clemente Montes a los 34 minutos del primer tiempo fue suficiente para sepultar las ilusiones del Xeneize, que mostró mucho empuje pero nulo juego asociado para revertir la historia.
La urgencia del resultado obligó al entrenador a acumular delanteros en la segunda mitad con los ingresos de Ángel Romero, Alan Velasco y Miguel Merentiel, pero la acumulación de futbolistas solo generó confusión en el ataque. La única luz de esperanza llegó sobre el final del encuentro, cuando Romero logró empujar la pelota a la red tras una asistencia de Leandro Paredes, pero la jugada fue rápidamente invalidada por posición fuera de juego del atacante paraguayo, sentenciando el destino del club de la Ribera.
Esta dura derrota no solo significó la quinta eliminación consecutiva de Boca en La Bombonera, sino que también provocó el fin del ciclo técnico, ya que se confirmó que a Úbeda no se le renovará el contrato que vence en junio. Con este panorama adverso, el equipo argentino finalizó tercero en el Grupo D —detrás de Universidad Católica y Cruzeiro— y deberá rearmarse con un nuevo director técnico para disputar los 16avos de final de la Copa Sudamericana frente a O’Higgins, en un semestre que estará cargado de dudas e interrogantes.





