La cuenta regresiva para el inicio de la Copa del Mundo avanza a paso firme y el búnker de la Selección Argentina en Kansas City vive horas de marcada cautela. La principal preocupación del cuerpo técnico se concentra hoy en la salud de Nicolás Paz, quien continúa entrenándose de manera completamente diferenciada respecto a sus compañeros. El volante ofensivo de 21 años arrastra una fisura en el platillo tibial de su rodilla izquierda, producto de un fuerte choque involuntario con el defensor argentino Nicolás Valentini el pasado 10 de mayo, durante un encuentro de la Serie A frente al Hellas Verona.
A pesar de que el futbolista buscó llevar tranquilidad a los hinchas a través de sus redes sociales con un posteo que rezaba «Últimos días de recuperación. ¡Con muchas ganas de arrancar!», lo cierto es que la zona afectada todavía le genera dolor ante determinados impactos. Esta situación obligó a los médicos de la «Albiceleste» a bajar las cargas de trabajo para no agravar el cuadro. Por este motivo, el ex Real Madrid quedó descartado para participar de los próximos duelos amistosos de preparación ante Honduras e Islandia, apuntando todos los cañones a una rehabilitación contrarreloj para el estreno oficial del 16 de junio.
Ante este panorama, la permanencia de la joya del Como en la nómina definitiva no está garantizada al cien por ciento, ya que el reglamento de la FIFA permite realizar modificaciones por lesión certificada hasta 24 horas antes del debut. En caso de que Paz no responda favorablemente en los próximos días y deba ser desafectado, Lionel Scaloni ya tiene en carpeta a su reemplazo de emergencia: se trata de Emiliano Buendía, el mediocampista del Aston Villa que viene de consagrarse campeón de la Europa League y permanece entrenando en solitario bajo el riguroso monitoreo del cuerpo técnico nacional.





