El circuito de tenis masculino vivió este domingo una de sus jornadas más memorables sobre la mítica tierra batida de París. El alemán Alexander Zverev alcanzó la gloria máxima en la edición 2026 de Roland Garros tras imponerse en una cambiante e intensa final al italiano Flavio Cobolli por 6-1, 4-6, 6-4, 6-7 (5) y 6-1. Tras disputar tres finales previas en torneos de esta magnitud, el oriundo de Hamburgo logró quebrar la racha adversa en los momentos de mayor presión del quinto set, sellando un triunfo histórico que lo integra de manera definitiva a la exclusiva lista de ganadores del Grand Slam francés.
El desarrollo del encuentro mantuvo en vilo a los aficionados en el Court Philippe Chatrier durante varias horas de juego de altísimo nivel técnico. Zverev comenzó el compromiso con un ritmo demoledor y quiebres certeros que le permitieron adjudicarse la primera manga con autoridad. Sin embargo, Cobolli —la gran revelación del certamen— reaccionó con consistencia desde el fondo de la cancha y estiró la definición al límite tras adjudicarse un reñido cuarto parcial en el tiebreak. En el set definitivo, la experiencia y la potencia física del alemán terminaron por inclinar la balanza de manera contundente ante un extenuado rival.
Este logro no solo representa el hito más importante en la trayectoria individual de Zverev, sino que además genera un fuerte impacto en los puestos de vanguardia del ranking internacional de la ATP de cara al inicio de la temporada de césped. Por su parte, la rama femenina coronó ayer a su nueva reina de París con la consagración de la joven Mirra Andreeva, completando un fin de semana de estrenos absolutos y renovación generacional en los prestigiosos torneos individuales del Abierto de Francia.





