Las librerías independientes de todo el país atraviesan un escenario crítico marcado por una caída cercana al 42% en la facturación y del 25% en las unidades vendidas en comparación con el año 2023. Este derrumbe en las ventas se combina con un incremento del 31,1% en los costos operativos, generando un endeudamiento generalizado en las pequeñas y medianas empresas del sector que pone en riesgo su subsistencia.
Ante esta situación, la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (FALPA) formalizó el pedido de declaración de emergencia para el sector. Entre sus principales demandas, los libreros exigen la devolución del crédito fiscal del IVA, el acceso a líneas de financiamiento con tasas blandas y la creación de una tarifa federal reducida para el envío de paquetes, herramienta clave para garantizar la circulación de editoriales provinciales frente a las grandes plataformas de comercio electrónico.
El reclamo cuenta con el firme respaldo de la Fundación El Libro, que advirtió que el cierre de estos comercios no solo representa la pérdida de fuentes de trabajo, sino también la destrucción de espacios fundamentales para la cultura, la bibliodiversidad y la democratización de la lectura en cada comunidad del país.





