El presidente de Rusia, Vladimir Putin, recibió «con comprensión» las iniciativas de desescalada para el conflicto en Ucrania transmitidas por su par estadounidense, Donald Trump, durante una llamada telefónica mantenida este viernes. Aunque el Kremlin evitó brindar detalles específicos sobre los puntos de la propuesta, el vocero oficial Dmitri Peskov confirmó que el grueso de la conversación estuvo centrado en buscar vías de solución a la guerra, en un contexto marcado por la falta de avances en las negociaciones formales y la intensificación de ataques de largo alcance.
En paralelo al ámbito diplomático, la conversación dejó un importante acuerdo en materia energética. Según anunció Trump y respaldó la parte rusa, Moscú se comprometió al suministro inmediato de más de 300.000 toneladas de combustible diésel hacia los mercados estadounidense y global, cifra que se ampliará con envíos adicionales proyectados para noviembre y los meses subsiguientes. Asimismo, Peskov reveló que Putin aprovechó el contacto para transmitir la postura de Irán sobre la situación en Medio Oriente.
Por su parte, el frente diplomático continúa activo a nivel internacional. Mientras desde Kiev el presidente Volodymyr Zelensky calificó de «injusto» el pacto petrolero por considerar que beneficia a Moscú, una delegación ucraniana viajó a Estados Unidos para participar de reuniones multilaterales en Miami con funcionarios estadounidenses y europeos, buscando reimpulsar el diálogo de paz tras más de cuatro años y medio de conflicto.





