Ante esta situación, el Ministerio de Defensa y la Agencia Federal de Emergencias (AFE) activaron un importante despliegue de alistamiento operacional que involucra al Ejército Argentino, la Armada y la Prefectura Naval en jurisdicciones clave como Chaco, Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos. Las fuerzas operan en terreno con embarcaciones anfibias, buques de transporte fluvial, vehículos pesados de evacuación y plantas potabilizadoras móviles, realizando ejercicios de adiestramiento integrado y asistencia sanitaria en comunidades ribereñas de alta vulnerabilidad.
Los registros hidrométricos reflejan un comportamiento ascendente en todo el curso troncal. En el puerto de Barranqueras el hidrómetro sigue subiendo, con vistas a superar los parámetros normales y afectar sectores de valle de inundación y caminos rurales. En tanto, los monitoreos del Instituto Nacional del Agua (INA) prevén que el pico de caudal continuará propagándose durante las próximas semanas, proyectando marcas que superarían los 4 metros en el puerto de Santa Fe y un impacto extendido en el tramo medio del río.
En paralelo, las distintas jurisdicciones avanzan con la puesta a punto de la infraestructura de contención, la supervisión de estaciones de bombeo y la adecuación de pasos fronterizos fluviales. Las defensas urbanas en los centros poblados de la ribera se encuentran bajo inspección permanente, mientras se mantienen habilitados los centros de asistencia y los comités de crisis municipales para responder de forma inmediata ante posibles cortes de rutas o requerimientos de evacuación de familias pobladoras en zonas de islas.





