La actividad económica no logra consolidar una recuperación y volvió a mostrar números rojos durante el segundo mes del año. Tras un leve repunte en enero, el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 2,6% respecto al mes anterior. En la comparación interanual, la baja fue del 2,1%, revirtiendo la tendencia positiva que se había insinuado a comienzos de 2026.
El informe oficial destaca una marcada heterogeneidad entre los sectores. Mientras que la minería y la explotación de canteras crecieron un 9,9% y el agro avanzó un 8,4%, estos resultados no alcanzaron a compensar el derrumbe de la industria manufacturera, que cayó un 8,7%, y del comercio, que retrocedió un 7%. Analistas advierten que estos sectores rezagados son los que mayor impacto tienen en el empleo y el consumo interno.
A pesar de las cifras negativas, desde el Ministerio de Economía destacaron que la tendencia subyacente sigue siendo positiva. Sin embargo, consultoras privadas señalan que la economía se encuentra estancada y que las proyecciones de crecimiento anual del 5% fijadas por el Gobierno nacional en el presupuesto se ven cada vez más difíciles de alcanzar bajo el actual esquema de transformación económica.





