El secretario de Coordinación de Infraestructura, Carlos Frugoni, dejó su cargo este domingo luego de que una investigación periodística sacara a la luz una serie de omisiones graves en su declaración jurada. Según fuentes oficiales, el ministro de Economía, Luis Caputo, aceptó de forma inmediata la dimisión del funcionario, quien quedó en el centro de la polémica por poseer siete propiedades en Miami y Palm Beach no declaradas. Los inmuebles habrían sido adquiridos entre 2020 y 2022 a través de sociedades de responsabilidad limitada constituidas en Delaware, una maniobra que evitó que el patrimonio fuera detectado por los organismos de control locales hasta la fecha.
Los registros oficiales de Florida identificaron al menos cinco de estos departamentos, ubicados en zonas estratégicas como Delray Beach, Lantana y West Palm Beach, con valores individuales que oscilan entre los 215.000 y 216.000 dólares. El hallazgo de estas unidades —que incluyen apartamentos en Oak Hill Lane y South Ocean Boulevard— puso en duda la transparencia del funcionario, especialmente ante el crecimiento exponencial de su patrimonio en un corto periodo de tiempo. La situación derivó en denuncias radicadas tanto en la justicia federal como en la Oficina Anticorrupción, generando una crisis de confianza que el Palacio de Hacienda buscó cortar de raíz con su salida.
La salida de Frugoni marca un momento de tensión en la administración nacional, que intenta mantener una imagen de integridad en la gestión pública. Voceros gubernamentales señalaron que la falta de declaración de activos en el exterior es una falta que no sería tolerada en el equipo económico actual. Mientras la justicia avanza en la investigación sobre el origen de los fondos utilizados para estas adquisiciones inmobiliarias, desde el entorno del ministro Caputo ya se evalúan nombres para ocupar la vacante en una secretaría clave para el desarrollo de las obras de infraestructura en el país.





