La actividad económica en Argentina registró un importante repunte del 3,5% durante marzo en comparación con el mes anterior, según los datos oficiales del Indec. Esta mejora permitió que la variación interanual se ubicara en un 5,5%, revirtiendo la tendencia negativa de febrero y alcanzando niveles de dinamismo que no se observaban en meses previos. Desde el Ministerio de Economía apuestan a que este impulso se sostenga y se profundice a partir de junio, apoyado en nuevas medidas de reactivación y reformas estructurales.
El crecimiento de marzo estuvo traccionado principalmente por el buen desempeño de la industria manufacturera, la construcción y el sector agropecuario. Rubros como la producción automotriz, la siderurgia y el despacho de cemento mostraron subas de dos dígitos, mientras que las exportaciones también jugaron un rol clave en la recuperación del nivel de actividad. No obstante, el consumo interno y sectores como el textil permanecieron rezagados, evidenciando una recuperación desigual en la que el mercado doméstico aún no logra acoplarse al ritmo de las actividades extractivas y exportadoras.
A pesar de las señales positivas, los analistas advierten que este repunte mensual no alcanza todavía para consolidar una tendencia de crecimiento sostenido para todo el año. Si bien las estadísticas de recaudación comenzaron a mostrar señales de mejora en tributos vinculados al movimiento económico, como el impuesto al cheque, la persistente debilidad del crédito y el consumo minorista plantean desafíos para el corto plazo. De cara a los próximos meses, el escenario económico dependerá de la capacidad del Gobierno para transformar estos indicadores sectoriales en una reactivación generalizada de la economía.





