El Gobierno nacional formalizó el Dictamen de Preadjudicación de la licitación para la concesión de la Vía Navegable Troncal (VNT), recomendando otorgar el contrato al consorcio integrado por la firma belga Jan De Nul y la argentina Servimagnus. Tras culminar una auditoría integral del proceso supervisado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), el Ministerio de Economía resolvió ponderar la oferta de este binomio por sobre la de su principal competidora, la firma DEME NV, la cual fue desestimada tras la evaluación final. En tanto, la propuesta de la corporación brasileña DTA Engenharia ya había sido declarada inadmisible en fases previas debido a la falta de garantías de mantenimiento de oferta.
La paridad económica entre los dos consorcios finalistas obligó a las autoridades de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN) a definir el orden de mérito mediante los antecedentes operativos e infraestructura técnica. En las dos primeras etapas de análisis de los pliegos, Jan De Nul obtuvo una calificación de 66,20 puntos frente a los 42,14 alcanzados por DEME. Al momento de evaluar las propuestas económicas, ambas empresas registraron puntajes idénticos al ofrecer las tarifas mínimas requeridas, fijadas en u$s3,80 por Tonelada de Registro Neto (TRN) para la etapa inicial, lo que representa una baja directa del 13,5% respecto al peaje que se encontraba vigente.
Con la emisión del dictamen oficial, el procedimiento ingresó en una ventana técnica de siete días corridos para la presentación de eventuales impugnaciones formales por parte de los interesados, antes de proceder a la firma y adjudicación definitiva del contrato. Este paso es considerado de carácter estratégico por los principales sectores agroindustriales y exportadores del país, ya que por este corredor fluvial circula aproximadamente el 80% del comercio exterior argentino. Desde el Palacio de Hacienda destacaron que la modernización tecnológica y las obras proyectadas sobre la hidrovía permitirán romper el estancamiento de la infraestructura portuaria y generar una reducción global de casi el 15% en los costos logísticos de la cosecha.





