Las indagatorias por Zoom marcaron un punto de quiebre para el clan acusado de operar una trama de tráfico de estupefacientes bajo la fachada de la cadena de gimnasios Viva, una causa bajo la lupa del Juzgado Federal N.° 2 de Rawson que también apunta al liderazgo en la sombra de Raúl «El Gusano» Menocchio desde el penal.
La Justicia Federal concretó las audiencias indagatorias de Lucas y Luciano Menocchio, su madre Graciela Binaghi y Anahí Aranda, pareja de Luciano, en el marco de la causa conocida como «Viva Gym». La instancia procesal se desarrolló mediante la plataforma Zoom debido a las modalidades de detención de los implicados: mientras los hermanos Menocchio permanecen alojados en la sede de la Policía Federal Argentina en Resistencia, Binaghi y Aranda cumplen prisión domiciliaria.
Los cuatro acusados afrontan la misma imputación central como presuntos organizadores de actividades vinculadas con el tráfico de estupefacientes. La figura penal atribuida está encuadrada en el artículo 7 de la Ley 23.737, una escala gravísima que prevé penas de entre 8 y 20 años de prisión para quienes organicen o financien la producción, comercialización, almacenamiento, transporte o tráfico de drogas.





