La Selección Argentina ingresó en la recta final de la preparación de cara a su debut en la Copa del Mundo 2026. Instalada en su búnker de la ciudad de Kansas City, la delegación nacional llevó a cabo una práctica clave a puertas cerradas donde el director técnico, Lionel Scaloni, comenzó a delinear el once titular que saltará a la cancha este martes. La gran noticia que llevó absoluta tranquilidad al cuerpo técnico y a los hinchas fue la notable evolución de Emiliano «Dibu» Martínez; el arquero marplatense entrenó a la par de sus compañeros demostrando que la fractura en el dedo anular de su mano derecha no le impedirá custodiar el arco argentino en el estreno del Grupo J.
Para mitigar la ansiedad lógica de las horas previas al debut, el búnker albiceleste albergó un momento de profunda intimidad y distensión colectiva. Los futbolistas y el staff compartieron un asado bien argentino, elaborado con cortes de carne de exportación provistos directamente desde nuestro país para garantizar la dieta y las costumbres habituales del grupo. La velada gastronómica se llevó a cabo desafiando las intensas tormentas eléctricas y el frente de mal clima que azotó a la región de Misuri y Kansas durante todo el fin de semana, sirviendo como un catalizador ideal para fortalecer la unión del vestuario en la antesala de la defensa del título.
En lo estrictamente futbolístico, el cuerpo técnico aprovechó las sesiones teóricas y los movimientos tácticos en espacios reducidos para ultimar los detalles del planteo frente al exigente combinado de Argelia. Scaloni mantiene bajo estricto hermetismo la conformación definitiva de la mitad de la cancha, donde evalúa distintas variantes de corte y distribución para contrarrestar el despliegue físico de los africanos. Con el «Dibu» ratificado bajo los tres palos y los referentes en óptimas condiciones, el búnker nacional respira un clima de concentrado optimismo de cara a las últimas 24 horas previas al puntapié inicial en Norteamérica.





