Los títulos públicos de la deuda argentina extendieron su racha alcista este viernes, permitiendo que el riesgo país mantenga una firme tendencia decreciente y se aproxime a la barrera de las 400 unidades. Los inversores reaccionaron con optimismo tras la reciente publicación de los datos de inflación oficiales correspondientes al mes de mayo, los cuales confirmaron una marcada desaceleración de los precios y consolidaron las expectativas de estabilización económica.
El incremento generalizado en las cotizaciones de los papeles bajo legislación extranjera, particularmente los globales de mayor liquidez, traccionó la paridad promedio de los bonos hacia valores máximos de gestión. Este comportamiento en los mercados internacionales refleja una mejora en la percepción del crédito soberano a mediano plazo y un incremento en el ingreso de flujos de capitales hacia activos emergentes de la región.
Por su parte, el panel de acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) acompañó la tónica positiva con subas generalizadas, lideradas por los sectores bancario y energético. Los analistas del sector financiero coincidieron en que el sostenimiento del superávit fiscal y las negociaciones en torno a la agenda presupuestaria pública operan como los principales catalizadores para la reducción de la volatilidad cambiaria y financiera nacional.





