La Selección Argentina ya se encuentra instalada en la ciudad de Kansas, donde dio inicio formal a los entrenamientos previos al comienzo de la Copa del Mundo 2026. Bajo las órdenes de Lionel Scaloni, el grupo de futbolistas realizó trabajos de campo livianos y ejercicios de velocidad para empezar a adaptarse al clima norteamericano. El ambiente en la concentración es de absoluta concentración, entendiendo que los primeros días en suelo estadounidense son clave para consolidar el ritmo futbolístico y aceitar los últimos detalles tácticos antes de la competencia oficial.
La principal atención del cuerpo médico y del cuerpo técnico está depositada de forma exclusiva en la recuperación física de Lionel Messi y del arquero Emiliano Martínez. Ambos futbolistas arrastran ligeras molestias musculares producto de la exigente temporada europea, lo que obligó a realizar tareas diferenciadas en el arranque de la jornada. A pesar de estas precauciones, los estudios preliminares llevaron tranquilidad al búnker albiceleste, y tanto el capitán como el arquero se muestran sumamente optimistas respecto a sus posibilidades de llegar en óptimas condiciones al partido inaugural.
Más allá de la puesta a punto de los nombres propios, el factor climático se perfila como un elemento determinante para el desarrollo de las prácticas en esta sede. El cuerpo técnico dispuso un cronograma de entrenamientos en franjas horarias específicas para mitigar el desgaste físico de los jugadores y optimizar el rendimiento de cara al debut. Scaloni busca que el plantel logre una rápida aclimatación térmica, asegurando que el equipo mantenga la intensidad física que caracteriza su juego y minimizando cualquier riesgo de nuevas lesiones en el tramo final de la preparación.





