El Servicio Meteorológico Nacional oficializó las previsiones climáticas para los próximos meses a través de la publicación de su informe trimestral, ratificando que el fenómeno de El Niño marcará el pulso del invierno. Este evento meteorológico de escala global alterará los patrones habituales de la temporada en el Cono Sur, proyectando un escenario donde los registros de lluvias se ubicarán notablemente por encima de las medias históricas. La combinación de sistemas de baja presión y el ingreso constante de corrientes húmedas generará un invierno atípico, caracterizado por una mayor frecuencia de días grises y húmedos en comparación con años anteriores.
En el corto plazo, los mapas satelitales ya muestran el avance de un frente que dará inicio a una ventana de inestabilidad térmica y ambiental en toda la franja central del territorio nacional. Los especialistas advierten sobre el desarrollo de lluvias persistentes y lloviznas intermitentes que se extenderán de manera continua durante los próximos días, acompañadas por un marcado ascenso de la humedad relativa que superará el noventa por ciento en áreas urbanas. Esta situación meteorológica mantendrá los cielos completamente cubiertos, reduciendo la visibilidad en rutas y accesos periféricos.
Ante este panorama, los diferentes organismos de protección civil y vialidad comenzaron a coordinar tareas preventivas para mitigar las complicaciones que suelen traer aparejadas las precipitaciones sostenidas. El principal foco de atención está puesto en los sistemas de drenaje de las principales ciudades y en el monitoreo de los cascos urbanos vulnerables a la acumulación de agua en superficie. Las autoridades recomendaron a la población seguir de cerca las actualizaciones de los avisos a corto plazo, asegurar los elementos que puedan obstruir desagües domiciliarios y circular con extrema precaución en el tránsito.





