La Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York rechazó un recurso extraordinario presentado por el bufete inglés Burford Capital, el principal demandante contra la República Argentina en la causa por la expropiación de la petrolera YPF ocurrida en 2012. El fondo de litigios había solicitado una revisión en banc —es decir, por parte de la totalidad de los miembros del tribunal de alzada— con el objetivo de revertir el fallo dictado el pasado 27 de marzo, el cual dejó sin efecto la multimillonaria condena de primera instancia que obligaba al país a abonar una indemnización superior a los 16.000 millones de dólares. Con esta resolución, firmada por la secretaria del tribunal, Catherine O’Hagan Wolfe, la vía ordinaria de apelación en los tribunales neoyorquinos quedó formalmente agotada.
La decisión de la Cámara ratifica el contundente revés judicial sufrido por Burford, cuyas acciones en los mercados de Londres y Nueva York experimentaron un fuerte desplome tras la sentencia de marzo, reduciendo drásticamente su capitalización bursátil. En aquella oportunidad, el tribunal de apelaciones modificó los criterios de la jueza de primera instancia Loretta Preska, concluyendo, en base a la aplicación del derecho local argentino, que las normativas de expropiación aprobadas por el Congreso de la Nación prevalecían sobre el estatuto comercial de la compañía y que las demandas contractuales de los antiguos accionistas carecían de sustento jurídico válido, eximiendo al Estado Nacional de realizar el millonario desembolso.
Tras la notificación del fallo, desde la Procuración del Tesoro de la Nación, conducida por Sebastián Amerio, celebraron la medida al considerarla un respaldo definitivo a la solidez técnica y la estrategia de defensa soberana desplegada por el Estado. Por su parte, el presidente de YPF, Horacio Marín, destacó que la confirmación de la sentencia otorga un marco de previsibilidad financiera indispensable para la consolidación de los planes de inversión y exportación energética de la firma. En este escenario, a Burford Capital únicamente le resta jugar su última opción en la jurisdicción norteamericana mediante la presentación de un recurso de revisión ante la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos en un plazo de 90 días, además de la vía paralela que analiza iniciar ante el Ciadi.





