La Selección Argentina respira aliviada en las horas previas a su postergado debut en la Copa del Mundo 2026. Emiliano «Dibu» Martínez dejó atrás de manera definitiva las molestias físicas derivadas de una fractura en el dedo anular de su mano derecha —sufrida a fines de mayo durante el calentamiento de la final de la Europa League— y fue confirmado oficialmente como el arquero titular para el encuentro de este martes frente a Argelia. La evolución del guardameta marplatense mostró una respuesta óptima en los exámenes médicos de la semana y en los ensayos de alta exigencia, lo que disipó cualquier fantasma de ausencia y le permitió volver a calzarse los guantes para trabajar a la par del resto del plantel.
El cuerpo técnico liderado por Lionel Scaloni manejó la situación con extrema cautela, preservando al arquero en los compromisos preparatorios ante Honduras e Islandia para garantizar la correcta consolidación del callo óseo. Sin embargo, durante la última sesión de entrenamientos en el predio Compass Minerals de Kansas City, Martínez exhibió total seguridad en las respuestas específicas de arco y en los despejes utilizando la mano afectada, demostrando que se encuentra al cien por ciento de sus capacidades. Su presencia desde el arranque resulta un factor anímico fundamental para sostener la columna vertebral del equipo campeón del mundo, transmitiendo una inyección de liderazgo y seguridad absoluta al bloque defensivo.
Con la confirmación del «Dibu» bajo los tres palos, la única duda de peso que desvela al entrenador de cara al choque del Grupo J radica en los laterales de la defensa. Ante la inminente baja de Nicolás Tagliafico, quien acarrea un desgarro muscular y apunta a regresar recién en la segunda fecha contra Austria, Facundo Medina corre con ventaja para ocupar la banda izquierda, mientras que el sector derecho se dirime minuto a minuto entre Nahuel Molina y Gonzalo Montiel. La Albiceleste completará esta tarde las actividades oficiales de la FIFA con la correspondiente rueda de prensa del director técnico y un último reconocimiento de campo, listos para iniciar formalmente la defensa de la corona mundial.





