El fin de semana largo en conmemoración del General Martín Miguel de Güemes registró una importante movilización en toda la Argentina, alcanzando de forma global a casi un millón de personas que recorrieron diferentes destinos del país. De acuerdo con los datos relevados por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la cantidad de viajeros representó un incremento del 37% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta masiva corriente turística generó un impacto económico positivo para las distintas regiones, traduciéndose en una facturación total que superó los $217.000 millones de pesos.
A pesar del importante volumen de dinero movilizado, los informes detallados de las cámaras empresariales del sector exponen una realidad condicionada por el contexto económico actual. Si bien el gasto general marcó un incremento real de más del 15%, el gasto promedio diario por turista se ubicó en torno a los $109.013, reflejando una leve contracción real debido al cuidado del bolsillo familiar. Esta situación generó una marcada modificación en las pautas de consumo de los hogares, que mostraron una preferencia generalizada por destinos de cercanía y una fuerte optimización de los recursos disponibles.
El comportamiento del sector también dejó en evidencia una reducción en la permanencia hotelera, consolidando la tendencia de las denominadas «escapadas exprés». La estadía promedio a nivel nacional se acortó a solo dos días, ya que los viajeros optaron por viajes más breves afectados tanto por el factor climático como por la coincidencia con otros eventos masivos. De este modo, aunque el volumen de personas fue muy significativo para dinamizar las economías regionales de provincias como Santa Fe y Entre Ríos, el balance comercial destaca la necesidad de adaptar la oferta a un turista que viaja más seguido pero cuidando rigurosamente su presupuesto.





