El conflicto se originó durante la noche del sábado, cuando personal de la comisaría de Santa Sylvina intervino en un desorden de gran magnitud. Durante el operativo de prevención, se procedió a la detención de tres jóvenes de 21, 26 y 27 años por infracciones a la ley de faltas y estado de ebriedad. Sin embargo, horas más tarde, comenzaron a circular en redes sociales filmaciones donde se observa a un uniformado ejerciendo violencia física contra uno de los demorados mientras este era reducido.
Ante la gravedad de las imágenes, la superioridad identificó inmediatamente al agente implicado y lo trasladó a la dependencia policial para iniciar las actuaciones correspondientes. Como medida preventiva inmediata, se le notificó el inicio de un sumario administrativo, lo que derivó en la suspensión de sus funciones, la retención de sus haberes y el secuestro preventivo de su arma reglamentaria y su credencial de servicio, quedando todo el procedimiento a disposición de la justicia.
Desde el Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía subrayaron que la institución mantiene una política de tolerancia cero ante conductas que se aparten de la legalidad. Las autoridades enfatizaron que no permitirán comportamientos que vulneren los derechos de los ciudadanos ni acciones que perjudiquen la imagen y el prestigio de la fuerza policial, garantizando así la transparencia en el proceso investigativo.





