Desde las primeras horas de esta mañana, el ambiente puramente invernal se hizo sentir en cada rincón de la ciudad, registrando una temperatura mínima que se plantó en los 7°C. La presencia de precipitaciones ligeras desde temprano alteró los planes de quienes tenían pensado realizar actividades al aire libre o asistir a la tradicional misa en el cementerio local, volcando las reuniones familiares hacia la calidez de los hogares.

El transcurso de la tarde mantiene las mismas condiciones de inestabilidad, con una densa capa de nubes que impide el paso de los rayos del sol y mantiene la temperatura máxima en torno a los 17°C. A esto se le suma el viento persistente del sector este, que sopla a unos 13 kilómetros por hora y acentúa la sensación de frío, ideal para acompañar el clásico almuerzo del Día del Padre con platos calientes.
Para el cierre de la jornada y la entrada de la noche, el pronóstico anticipa que las lvisnas débiles continuarán de manera sostenida, consolidando un arranque del invierno con el sello típico de la humedad regional. Ante la calzada resbaladiza y la visibilidad reducida por la llovizna, las autoridades reiteran el pedido de circular con máxima precaución por las avenidas y calles de la capital.





