El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió este miércoles el Sistema de Índices de Precios Mayoristas correspondiente a mayo de 2026, convalidando una notable moderación en el ritmo de actualización de los costos estructurales de la economía. El nivel general del Índice de Precios Internos al Por Mayor (IPIM) registró una variación mensual del 2,5%, lo que representó un freno drástico frente al 5,2% reportado durante el mes de abril. Con este resultado de última hora, el indicador mayorista se ubicó apenas unas décimas por encima de la inflación minorista del mismo período —que fue del 2,1%—, acumulando un alza del 14,4% en lo que va de 2026 y una variación interanual que se posicionó en el 34,5%.
La dinámica interna del indicador estuvo motorizada principalmente por el comportamiento de los bienes de origen local. De acuerdo con el desglose técnico oficial, la evolución mensual del IPIM respondió a un incremento del 2,5% en los «Productos nacionales», complementado por una suba del 3,1% en el rubro de los «Productos importados». Dentro del componente netamente local, los sectores que ejercieron la mayor incidencia positiva sobre la estructura de costos corporativa fueron las sustancias y productos químicos, la energía eléctrica, los productos refinados del petróleo, el segmento de alimentos y bebidas, y la extracción de petróleo crudo y gas natural.
El organismo estadístico nacional completó el panorama de la cadena de valor revelando las otras dos mediciones alternativas que componen el canal mayorista, además de los costos de la construcción. Por un lado, el Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) —que excluye el impacto impositivo de las tarifas— marcó una suba del 2,7% mensual y un 33,5% interanual. En paralelo, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP), centrado de manera exclusiva en los bienes generados por la producción local sin considerar cargas fiscales, reflejó un avance del 2,7% en mayo. Acompañando esta marcada tendencia a la baja, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires registró una suba del 2,7% mensual, ubicándose por debajo del 3,1% del mes previo y consolidando un escenario de mayor previsibilidad macroeconómica para el segundo semestre.





