Las proyecciones económicas para el cierre del primer semestre del año encienden señales de marcado optimismo en los principales despachos de la City porteña. Según los últimos relevamientos de consultoras privadas e informes financieros, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de junio podría quebrar el piso reciente y ubicarse en terreno históricamente bajo para los últimos años, arriesgando una tasa mensual inferior al 2%. Esta desaceleración se apoya fundamentalmente en un comportamiento más calmo de los precios de los alimentos y bebidas durante las últimas semanas, sumado a una menor incidencia en el arrastre de las tarifas de servicios públicos regulados respecto a meses anteriores.
En paralelo a la moderación de la dinámica inflacionaria, los indicadores sectoriales comienzan a reflejar las primeras señales de una reactivación privada, aunque con un comportamiento heterogéneo según el rubro. Reportes privados correspondientes a los últimos días registraron que la actividad económica general experimentó una leve mejora del 0,6% mensual durante mayo, traccionada con fuerza por el sector agropecuario y el notable dinamismo exportador del sector energético. Sin embargo, este repunte convive con la cautela de los analistas, quienes advierten que tanto la industria manufacturera como el comercio interno todavía muestran rezagos visibles y una recuperación más lenta en lo que respecta al consumo masivo diario.
De cara al inicio del segundo semestre, el gran desafío del programa económico radicará en consolidar este proceso de estabilización frente a las presiones latentes en los ingresos. Si bien el optimismo por un IPC inferior al 2% alivia las expectativas del mercado a corto plazo, diversos informes sectoriales encienden alarmas sobre el peso de los servicios básicos en el bolsillo de la población, detallando que las tarifas energéticas y de transporte pasaron de representar el 58% al 77% de un salario mínimo en términos interanuales. Con el mes de julio inaugurando nuevos esquemas de aumentos regulados en prepagas y tarifas, las próximas semanas serán determinantes para evaluar si la tendencia a la baja logra sostenerse o si ingresará en una meseta estacional.





