El flamante jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, respaldó de manera contundente la conducción política de Javier Milei y aseguró que el liderazgo del país le pertenece de forma «clara y contundente» al actual mandatario. En sus primeras declaraciones tras ser convocado por el Presidente para asumir el máximo cargo ministerial, el exministro del Interior dejó en claro que la centralidad del espacio oficialista está en manos del líder libertario. Santilli no escatimó en elogios hacia la figura presidencial y manifestó abiertamente su deseo de que Milei sea reelecto en el futuro para que el proceso de cambio que vive la Argentina pueda consolidarse y crecer por décadas.
El dirigente de origen empresarial y político en el PRO reveló además que mantuvo una conversación telefónica con el expresidente Mauricio Macri tras recibir el ofrecimiento para sumarse a la Jefatura de Gabinete. Si bien prefirió mantener los detalles de la charla bajo estricta reserva por respeto a la privacidad del encuentro, Santilli remarcó que ve en Macri a una persona que genuinamente quiere que el país salga adelante. No obstante, sus palabras buscaron disipar cualquier tipo de especulación sobre una doble conducción o un tutelaje político, reafirmando que el poder de decisión y la legitimidad popular están concentrados exclusivamente en la figura de Milei por haber ganado las elecciones.
De cara al nuevo rol que asumirá formalmente este martes con su jura en la Casa Rosada, Santilli optó por esquivar las definiciones sobre posibles alianzas electorales entre el PRO y La Libertad Avanza para los comicios del próximo año. El funcionario enfatizó que la prioridad absoluta del Gobierno durante este segundo semestre será profundizar los resultados de la agenda económica y consolidar la contundencia de la gestión diaria. Según explicó, su principal desafío al frente de los ministerios será lograr que las mejoras en los indicadores financieros —como la baja de la inflación y el ordenamiento de las cuentas públicas— dejen de quedar tapadas por el ruido político y comiencen a ser percibidas con claridad por toda la sociedad.





