La localidad de Juan José Castelli atraviesa horas de extrema tensión debido al devastador temporal que azotó a la región durante la madrugada de este lunes 20 de abril. El sistema de drenaje urbano fue superado por completo ante la magnitud de las precipitaciones, que alcanzaron un acumulado de 230 milímetros, transformando las calles principales en verdaderos cauces de agua. La circulación vehicular es prácticamente imposible en vastos sectores y los servicios esenciales presentan interrupciones significativas, transformando la rutina diaria de los vecinos en una compleja lucha por proteger lo poco que queda a resguardo.
El panorama en los barrios periféricos es desolador, donde decenas de familias han visto cómo el agua ingresaba a sus hogares, comprometiendo sus pertenencias y bienes materiales más esenciales. Las zonas más vulnerables de la localidad permanecen bajo agua, con vecinos intentando desesperadamente levantar muebles y buscar refugio ante la crecida inesperada. La angustia se siente en cada rincón de la ciudad, mientras los pobladores, muchos de ellos sin posibilidad de transitar sus calles de tierra convertidas en barro, claman por asistencia inmediata de los equipos de emergencia y el apoyo de las autoridades locales.
Ante esta situación, el Municipio ha activado los protocolos de defensa civil para brindar auxilio a los damnificados y evaluar la habilitación de centros de evacuados. El intendente Pío Sander, quien calificó el fenómeno como algo «totalmente fuera de lo común», confirmó que las fuerzas de seguridad y voluntarios trabajan a contrarreloj para mitigar el impacto, aunque la preocupación persiste ante la saturación de los suelos. Por ahora, Castelli permanece en estado de alerta máxima, aguardando que el nivel del agua descienda para poder comenzar las tareas de recuperación tras este evento climático que ha dejado a la ciudad colapsada.
Material aportado por Alejandro Sanchez desde Castellii (@ale.sanchez9)





