Este sábado, el gobernador Leandro Zdero encabezó un operativo de emergencia en la localidad de Miraflores, una de las zonas más golpeadas por las persistentes lluvias que afectan al norte chaqueño. Acompañado por gran parte de su gabinete, el mandatario destacó el esquema de trabajo articulado entre la Administración Provincial del Agua (APA), Vialidad Provincial y el programa Ñachec. La intervención estatal se centra en brindar respuestas inmediatas a las familias damnificadas, utilizando instituciones como iglesias locales para el alojamiento y garantizando el suministro de alimentos en los puntos de mayor vulnerabilidad.
El despliegue territorial, reforzado por los ministros Carim Peche y Diego Gutiérrez, se extiende también a parajes rurales y localidades vecinas como Juan José Castelli, El Espinillo y Villa Río Bermejito. Según detallaron las autoridades, grupos operativos se encuentran recorriendo el territorio para evaluar daños y asegurar que la asistencia llegue a los sectores más aislados, donde la intransitabilidad de los caminos dificulta el acceso. En este sentido, el trabajo conjunto con los consorcios camineros ha sido clave para abrir paso a los módulos alimentarios y elementos de primera necesidad.
Tras su paso por Miraflores, donde mantuvo una reunión técnica con el intendente Rafael Frías, Zdero se trasladó a Tres Isletas para continuar el relevamiento en terreno. El Gobierno provincial ratificó que el monitoreo será permanente mientras persista el complejo escenario climático, manteniendo a todos los organismos de desarrollo humano y servicios públicos en alerta. «Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para paliar esta situación», afirmó el gobernador, subrayando el compromiso de sostener la presencia del Estado en cada paraje afectado por el temporal.








