El inicio de junio marcará una fuerte presión sobre el presupuesto de los ciudadanos debido a la puesta en marcha de los nuevos cuadros tarifarios autorizados por el Gobierno. Tras un período de relativa estabilidad que ayudó a moderar los índices inflacionarios en los meses previos, el Palacio de Hacienda convalidó ajustes en servicios públicos clave con el objetivo de continuar el esquema de reducción de subsidios estatales. La medida genera una creciente expectativa entre las consultoras económicas, que ya evalúan el impacto directo que este nuevo piso de incrementos tendrá sobre la inflación general del próximo mes.
En materia de servicios para el hogar, la Secretaría de Energía oficializó que las tarifas de gas natural tendrán una suba promedio del 2,8% en todo el país, coincidiendo con el inicio de la temporada de mayor demanda residencial por las bajas temperaturas. Por su parte, el servicio de electricidad registrará un alza del 1,5% para los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), mientras que las boletas de agua potable y cloacas de la empresa AySA sufrirán un incremento promedio que llevará la tarifa básica residencial a rodear los $30.866 antes de impuestos. En paralelo, las empresas de medicina prepaga y los colegios privados regulados también comunicaron ajustes de entre el 2,6% y el 5% según el plan y la jurisdicción.
La movilidad urbana será otro de los rubros que más sentirá las actualizaciones. El boleto mínimo de colectivos en las líneas que circulan de manera exclusiva por la Ciudad de Buenos Aires subirá a $788,41, en tanto que en el territorio de la provincia de Buenos Aires el pasaje mínimo escalará a los $1.015,06. El esquema de aumentos también alcanzará a los trenes metropolitanos —cuyo pasaje general trepará a $350 a mediados de mes—, al subte porteño, que se elevará a $1.558,54 por viaje, y a los peajes de las autopistas de la Capital, que acompañarán la jornada de incrementos con una suba del 4,6% en sintonía con las fórmulas de actualización mensual.





