UNICEF Argentina presentó en Buenos Aires su informe oficial basado en el procesamiento de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), arrojando el diagnóstico social más favorable de los últimos siete años. El documento analiza las condiciones de vida de la población más joven y permite trazar un mapa de la vulnerabilidad socioeconómica. Este tipo de relevamientos institucionales resulta clave para el diseño de políticas públicas, ya que traduce las estadísticas generales en el impacto real que sufren los hogares con menores a cargo.
Los resultados correspondientes al segundo semestre de 2025 muestran que la pobreza infantil en niñas, niños y adolescentes registró una marcada y pronunciada tendencia a la baja en el territorio nacional, alcanzando su punto más bajo desde 2018. De acuerdo con los indicadores monetarios analizados por el organismo internacional, el índice se ubicó de forma precisa en el 42,3%, consolidando tres semestres consecutivos de mejoras consecutivas en los ingresos de los hogares familiares.
En términos poblacionales, este porcentaje representa que aproximadamente 5,1 millones de menores se encuentran bajo la línea de pobreza en la Argentina, logrando sacar de esa condición a más de 1,3 millones de chicos respecto al pico crítico del año anterior. Por su parte, el informe de UNICEF destaca que la indigencia infantil también experimentó un sensible retroceso, descendiendo al 9,4%, lo que equivale a 1,1 millones de chicos que aún no logran cubrir la canasta básica alimentaria. El desafío para las autoridades radica ahora en sostener las transferencias sociales y el empleo formal para evitar que la fragilidad económica revierta esta tendencia en el corto plazo.





