El presidente Javier Milei, acompañado por el ministro de Salud, Mario Lugones, encabezó una reunión en la Casa Rosada con las autoridades de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales (CAEME), entidad que nuclea a los laboratorios farmacéuticos internacionales en el país. Durante el encuentro, la cámara empresarial presentó formalmente una iniciativa para invertir 8.000 millones de dólares en el sector de la salud. Según informaron fuentes oficiales, este ambicioso programa de inversión en investigación clínica se desarrollará de manera progresiva durante los próximos seis años.
Desde el Gobierno nacional se mostraron muy optimistas respecto al impacto de este anuncio, asegurando que los fondos impulsados por las empresas socias de CAEME permitirán consolidar a la Argentina como un polo regional de innovación, desarrollo científico e investigación biomédica. La presencia de Lugones en la reunión —un funcionario muy cercano al asesor presidencial Santiago Caputo— subrayó la relevancia política que la actual gestión le asigna al acuerdo con el sector farmacéutico extranjero.
Sin embargo, este millonario anuncio llega en un contexto de fuerte tensión interna con los laboratorios nacionales debido al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT). Esta normativa forma parte de los compromisos bilaterales asumidos por Milei en febrero pasado tras firmar el Acuerdo Recíproco de Comercio e Inversiones con el presidente norteamericano Donald Trump. Mientras las firmas globales presionan por su aprobación, los laboratorios argentinos rechazan de plano la modificación, lo que obligó al oficialismo a postergar sin fecha el tratamiento del proyecto en la Cámara de Diputados.





