El Poder Ejecutivo nacional profundizó su estrategia de articulación política con el interior del país mediante la reactivación de herramientas de asistencia financiera discrecional. En un contexto marcado por debates legislativos clave en el Congreso, la administración central dispuso el envío coordinado de adelantos de coparticipación y Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Estos recursos extra, que se asignan por fuera de los canales automáticos habituales, funcionan como un mecanismo de contención económica orientado de forma directa a premiar y sostener los acuerdos políticos con los mandatarios provinciales considerados «aliados» en el actual marco legislativo.
De acuerdo con el relevamiento de los giros ejecutados en lo que va de 2026, Mendoza comparte el primer escalón de las provincias más beneficiadas por estos recursos. Los $14.000 millones recibidos por la gestión de Alfredo Cornejo igualan las transferencias obtenidas por Misiones y Corrientes, dos distritos cuyos gobernadores mantienen una relación cercana con la administración libertaria. Este podio de transferencias discrecionales expone un fuerte respaldo de la Casa Rosada hacia los mandatarios que mostraron mayor sintonía con las reformas estructurales que impulsa el oficialismo.
Debajo de este grupo se ubican otras jurisdicciones que también acompañaron distintas iniciativas del Gobierno nacional y recibieron un importante auxilio financiero. En este lote aparece Neuquén con $12.000 millones, seguida por Salta con $11.000 millones. Un escalón más abajo, apuntalando el equilibrio de las cuentas locales, se posicionaron Chaco, San Juan y Entre Ríos, provincias que percibieron $10.000 millones cada una, consolidando así el mapa de incentivos económicos que maneja la billetera central.





