Durante la ceremonia inaugural de la 50° edición de la Feria Internacional del Libro, el secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, fue recibido con abucheos y consignas en defensa de la educación pública. Ante la resistencia de una parte de los asistentes, el funcionario interrumpió su discurso para confrontar a los manifestantes y reivindicar el liderazgo de Javier y Karina Milei. En un clima de alta tensión, Cifelli lanzó una desafiante pregunta sobre la resolución de problemas estructurales, mencionando específicamente el caso de YPF como un hito de la actual administración.
A pesar de las interrupciones, el secretario sostuvo que el Gobierno busca dejar atrás «décadas de desorden» para construir bases sólidas mediante el orden y la responsabilidad. Cifelli rechazó las acusaciones de falta de prioridad hacia la cultura, asegurando que su gestión no se basa en el «marketing cultural», sino en una administración eficiente de los recursos. El cruce reflejó la polarización existente entre el Ejecutivo y diversos sectores culturales que vienen reclamando por los recortes en organismos públicos y el financiamiento universitario.
Para finalizar, el funcionario anunció una batería de medidas de fomento, incluyendo una inversión de $2.300 millones para el programa Libro% de la CONABIP y la reactivación de los Premios Nacionales con importantes dotaciones económicas. También adelantó nuevas líneas de financiamiento para el INCAA y el Fondo Nacional de las Artes, buscando proyectar una imagen de apoyo sostenido al sector editorial y artístico bajo los criterios de previsibilidad y transparencia que promueve el gobierno nacional.





