La Selección Argentina sumó un nuevo entrenamiento clave de cara al amistoso de este sábado contra Honduras, el cual dejó tela para cortar respecto al equipo que planea Lionel Scaloni. Ante una alarmante racha de lesiones que afecta al plantel, el director técnico se vio obligado a meter mano en la estructura principal. La jornada de trabajos abiertos no solo sirvió para evaluar la evolución de los futbolistas entre algodones —con la curiosa postal de Emiliano Martínez entrenando con una sola mano—, sino para ver en cancha una formación con dos modificaciones sustanciales respecto al primer ensayo de la semana.
La principal sorpresa de la jornada estuvo en el frente de ataque, donde Scaloni pateó el tablero y apostó por una fórmula poco habitual en su ciclo: el doble centrodelantero. El correntino José Manuel «Flaco» López ingresó entre los titulares en reemplazo de Giuliano Simeone, conformando una potente dupla ofensiva junto a Lautaro Martínez. Este movimiento provocó que el dibujo táctico mutara de un clásico 4-3-3 a un equilibrado 4-4-2, retrasando a Rodrigo De Paul sobre la banda derecha y a Thiago Almada por la izquierda, mientras que el eje central quedó compuesto por la Selección campeona del mundo: Enzo Fernández y Alexis Mac Allister.
La otra gran novedad de la práctica se dio en el lateral derecho de la defensa, una zona diezmada por las bajas obligadas de Gonzalo Molina y Nahuel Montiel. En ese sector, el juvenil Agustín Giay se plantó como titular en lugar de Nicolás Capaldo, instalando la gran duda que el cuerpo técnico develará en las próximas horas. De esta manera, a falta de la confirmación oficial, el once que asoma para el debut preparatorio mundialista se alinea con Gerónimo Rulli; Giay, Nicolás Otamendi, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico; De Paul, Enzo Fernández, Mac Allister, Almada; Lautaro Martínez y el «Flaco» López.





