El Tribunal Oral Federal N°2 de Salta, a través del juez Domingo Batule, condenó a la exempleada Silvia Verónica Castro a dos años de prisión en suspenso y a su pareja, Fernando Horacio Arias Knudsen, a seis meses bajo la misma modalidad. Ambos fueron declarados responsables del delito de estafa en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionario público. Además de la inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por el doble del tiempo de sus condenas, deberán cumplir estrictas reglas de conducta, como someterse a control penitenciario y abstenerse de consumir estupefacientes o abusar del alcohol.
La causa, impulsada por el fiscal federal Marcos Romero de la Sede Fiscal Descentralizada Orán, logró identificar un total de 18 hechos probados de los 22 investigados originalmente, de los cuales 17 correspondieron a Castro y uno a Arias Knudsen. La maniobra consistía en aprovechar la distribución de las cajas y la presencia de un vidrio esmerilado para retirar billetes de los fajos que entregaban los clientes. La cajera trasladaba el efectivo hacia una máquina contadora fuera del campo visual de los depositantes y ocultaba parte del dinero en un folleto publicitario de la entidad bancaria.
Las principales víctimas de estas estafas eran clientes habituales y representantes de empresas locales que realizaban depósitos de sumas importantes de dinero. Debido a la confianza depositada en la entidad y a que la maniobra pasaba desapercibida, al registrarse un faltante varios asumían que se habían equivocado al contabilizar los fondos por su cuenta y optaban por reponer la diferencia sin realizar reclamos formales, lo que facilitaba que la modalidad delictiva continuara operando en la sucursal.





