Un sismo de magnitud 4.0 en la escala de Richter sorprendió a los habitantes de la provincia de Córdoba durante la madrugada de este miércoles 1 de julio. El fenómeno, registrado exactamente a la 1:34 AM hora local, se sintió con especial claridad en diversas localidades serranas como Jesús María y Cosquín. De acuerdo con los datos oficiales provistos por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), el epicentro se localizó a unos 30 kilómetros al suroeste de Deán Funes y a 55 kilómetros al norte de La Falda, en una región caracterizada por la actividad de sus fallas geológicas.
Debido a que el temblor tuvo una baja profundidad de apenas 11 kilómetros, las ondas sísmicas se propagaron con facilidad por la superficie, lo que intensificó la percepción del movimiento en toda el área de Sierras Chicas y el Valle de Punilla. La sacudida, descrita por los vecinos como un ruido subterráneo seguido de una vibración nítida, también se percibió con fuerza en la ciudad de Córdoba, afectando principalmente a los residentes de los pisos más altos de los edificios céntricos.
A pesar del susto inicial de la población, que volcó masivamente sus reportes y alertas en las redes sociales, las autoridades de Defensa Civil de la provincia confirmaron que no se registraron personas heridas ni daños materiales estructurales en ninguna de las localidades afectadas. Los especialistas recordaron que la zona cuenta con fallas activas al pie de la Sierra Chica que suelen generar este tipo de movimientos intermitentes, por lo que la situación se encuentra bajo total normalidad y monitoreo constante.





