El sector de comercialización de naftas y gasoil en Argentina empieza a consolidar un piso tras meses de contracción. Durante mayo, las ventas globales al público totalizaron 1.419.422 metros cúbicos, registrando una variación interanual negativa de apenas el 0,2%. Esta cifra representa la caída más leve en lo que va del año, contrastando de manera positiva con el descenso del 2,4% observado en abril y exponiendo un crecimiento mensual real en torno al 3% si se analiza la evolución frente al mes previo.
El motor indiscutible de esta mejora fue la provincia de Chaco, que encabezó el ranking nacional con un incremento interanual del 12,1% en sus ventas totales. El excelente desempeño chaqueño se apoyó de forma contundente en el segmento del gasoil, que registró una suba del 31,5%, fuertemente vinculada al dinamismo del transporte de cargas y a los requerimientos de la campaña agrícola regional en el Norte Grande. Detrás del liderazgo de Chaco se ubicaron Santiago del Estero, con una expansión del 9,9%, y La Pampa, con una mejora del 5%, completando el podio de los distritos traccionistas.
A nivel general, el mapa de consumo expone una realidad muy dispar: solo ocho jurisdicciones lograron cerrar el período con balances positivos, entre las que se sumaron Santa Fe, Entre Ríos, Córdoba, Buenos Aires y Tierra del Fuego. En la dinámica por tipo de producto, las naftas volvieron a retroceder un 2,4% anual, impactadas por el cuidado del bolsillo familiar en los segmentos súper y premium. Por el contrario, el gasoil actuó como el verdadero sostén del mercado con un avance del 2,6% global, consolidando el perfil productivo que hoy explica el repunte en las estaciones de servicio de la región.





