Durante las últimas presentaciones y rondas de análisis, referentes económicos reconocieron los logros en materia de equilibrio fiscal y la contención de los precios minoristas, pero advirtieron sobre los costos transitorios y los desafíos estructurales pendientes. Entre los principales puntos de fricción figuran el ritmo de recuperación de los sectores productivos, la administración de las restricciones monetarias y la dinámica en la acumulación de reservas.
En paralelo, el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) difundido por el Banco Central ubicó la inflación mensual en niveles contenidos y proyectó una desaceleración en la variación anual. Sin embargo, los analistas privados advirtieron una moderación en el ritmo de crecimiento de la actividad económica para el tramo final del año, lo que mantiene abierta la discusión sobre los tiempos y la potencia de la reactivación en la economía real.
Por último, persiste la atención de inversores y consultoras sobre la evolución de las cotizaciones cambiarias y la estrategia financiera frente a los próximos compromisos. Mientras desde el oficialismo defienden la vigencia del esquema actual, el sector privado continúa evaluando alternativas de transición para consolidar la estabilidad macroeconómica sin descuidar el poder adquisitivo.





