Los mercados financieros vivieron una jornada de fuerte optimismo este miércoles, consolidando una tendencia positiva que impactó tanto en la plaza local como en el exterior. La gran noticia del día fue la caída del riesgo país elaborado por el banco JP Morgan, que retrocedió un 2% y quebró la barrera psicológica de las 500 unidades para ubicarse en los 498 puntos básicos. Este descenso, que arrastra una baja acumulada de 69 puntos en lo que va de mayo, se explica principalmente por el sólido desempeño de los bonos soberanos en dólares, los cuales registraron incrementos cercanos al 1% en los principales mostradores internacionales ante un renovado apetito de los inversores por activos argentinos.
En sintonía con la renta fija, las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADR) mostraron saltos espectaculares que lideraron el tablero neoyorquino. El sector financiero y de servicios encabezó las ganancias, con subas que alcanzaron el 12,7% en el Banco Supervielle, seguidas de cerca por incrementos del 10,8% en Telecom Argentina y del 9,3% en el Banco Macro. Esta euforia externa tuvo su inmediato correlato en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde el índice de referencia S&P Merval avanzó un 4,4% medido en pesos y se expandió en torno al 5% en dólares bajo la modalidad de contado con liquidación.
Los analistas del sector vinculan este rally alcista con un combo de factores locales e internacionales, destacando el reciente avance en la calificación de la deuda argentina por parte de la agencia Fitch Ratings y el desembolso de 1.000 millones de dólares realizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Asimismo, la plaza reaccionó de manera sumamente favorable a la licitación de deuda encarada por la Secretaría de Finanzas para renovar los vencimientos inminentes del Tesoro. En este marco de calma financiera, las cotizaciones cambiarias se mantuvieron estables: el dólar oficial cerró a $1430 en el Banco Nación, mientras que el dólar informal o «blue» se negoció a $1440, completando una jornada de marcado alivio para las variables macroeconómicas.





