La situación hidríca en la región continúa siendo crítica debido a la sostenida crecida de los grandes cursos fluviales, marcando este martes una altura de 7,23 metros para el río Paraná y de 8,00 metros para el río Paraguay, según las mediciones de la Administración Provincial del Agua (APA). Ante este panorama, los comités de emergencia y los municipios ribereños se mantienen en máxima tensión operativa para contener los daños provocados por el avance de las aguas sobre las zonas bajas y las islas, un escenario que golpea con fuerza a distintas localidades del territorio chaqueño.

El reporte oficial detalla que el total de afectados asciende a 2.201 personas —que integran unos 591 hogares— entre evacuados y autoevacuados distribuidos en diversos puntos de la geografía provincial. De ese total, 156 personas se encuentran alojadas en los cuatro centros de contención provincial habilitados (Kagiva en Puerto Vilelas, La Usina Urbana en Resistencia, Antequeras y San Pedro Pescador), donde equipos de salud y asistencia social atienden de manera permanente a las familias, incluyendo niñas, niños y adultos mayores.

Las alertas rojas se concentran con mayor dureza en Puerto Vilelas —que reporta 643 evacuados, 678 autoevacuados y 360 personas aisladas en las zonas de Soto y Tacuarí—, además de Barranqueras e Isla del Cerrito, que mantienen sus operativos preventivos sin novedades de mejora. Por su parte, comunas bajo alerta naranja como Colonia Benítez registran operativos especiales de evacuación en lancha por parte de Defensa Civil en zonas anegadas, mientras que en sectores del norte provincial bajo alerta amarilla, como Las Palmas, se reportan leves bajas en los riachos locales aunque con el permanente monitoreo de la crecida del río Bermejo.






