El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro —quien encabeza la fórmula opositora en reemplazo de su padre— protagonizaron en la noche del viernes el segundo y último debate televisivo de cara al balotaje que se celebrará este domingo. En un tramo clave de la confrontación, ambos aspirantes moderaron los ataques personales para centrar los cruces en la gestión económica, el costo de vida, el gasto público y la infraestructura, en una campaña que llega a la jornada de votación con un escenario de máxima paridad.
Durante el encuentro, el representante opositor responsabilizó al actual mandatario por el avance del crimen organizado, el agobiante endeudamiento de los hogares y el incremento en el costo de vida, cuestionando además la política oficial sobre el salario mínimo y la carga impositiva. «No sirve de nada, Lula, dar con una mano y sacar con los nueve dedos», lanzó Bolsonaro, aludiendo a la lesión que el líder del Partido de los Trabajadores sufrió en su juventud. La respuesta del jefe de Estado no tardó en llegar: «No voy a permitir que un miliciano me llame ‘nueve dedos'», ripostó, vinculando a su oponente con presuntos nexos con grupos paramilitares en Río de Janeiro.
Tras un breve pedido de disculpas por parte de Bolsonaro, el debate retornó al eje de la seguridad pública, donde el senador opositor exigió una mayor firmeza penal y propuso que no existan límites de edad en la responsabilidad penal para que quienes cometan delitos graves paguen con todo el peso de la ley. Por su parte, el oficialismo defendió sus indicadores de contención social y remarcó la necesidad de consolidar el crecimiento económico frente a las críticas de la oposición por la inflación y el impacto fiscal.
De este modo, los más de 120 millones de electores brasileños están convocados a las urnas este domingo para definir al próximo presidente de la República en una elección histórica y polarizada. Los centros de votación abrirán sus puertas en horario corrido y el Tribunal Superior Electoral (TSE) prevé emitir los primeros resultados oficiales pocas horas después del cierre de los comicios, en una jornada donde la definición voto a voto mantiene en vilo a toda la región.





