La presidenta del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, cuestionó este domingo los recientes ataques verbales del presidente Javier Milei contra el periodismo durante un discurso en la Fundación Faro. Si bien la legisladora defendió la prerrogativa del jefe de Estado para refutar los cuestionamientos que recibe de la prensa, advirtió que al referirse a la necesidad de «quemar periodistas en la hoguera» se traspasó una línea inadmisible en el ejercicio de la comunicación y la política.
Durante una entrevista concedida a LN+, la referente oficialista sostuvo que el poder político siempre se encuentra bajo el escrutinio público y remarcó que las discrepancias institucionales deben dirimirse siempre mediante el uso de argumentos. En esa línea, enfatizó que «defender la libertad también es respetar a quienes nos cuestionan», subrayando la responsabilidad que conlleva el uso de la investidura presidencial al emitir expresiones de extrema dureza contra los profesionales de la información.
Las declaraciones de la senadora se originaron a partir de los dichos formulados por el mandatario en el ámbito de la Fundación Faro —conducida por el intelectual Agustín Laje—, donde tildó de «hijos de puta» a los sectores de la prensa que consideró responsables de difundir noticias falsas en el marco de la causa judicial vinculada al criptoactivo $LIBRA. Ante ese escenario, Milei había señalado que los acusados debían afrontar una suerte de condena pública extrema, desatando una fuerte polémica en el arco político.
Por otro lado, durante el mismo reportaje televisivo, la legisladora nacional abordó la coyuntura internacional y se refirió al proceso electoral brasileño, fundamentando su respaldo político a la candidatura de Flávio Bolsonaro de cara al balotaje. Las repercusiones por los dichos presidenciales sobre la prensa continúan generando debate en el oficialismo, evidenciando matices respecto de los límites discursivos en la confrontación con los medios de comunicación.





