La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales, entidades que representan el tercio de las exportaciones nacionales, confirmaron que durante el mes de mayo las empresas del sector liquidaron un total de US$ 2.612 millones. Esta cifra representa un crecimiento del 32% en comparación con el mes anterior, consolidando el esperado ingreso estacional de divisas que acompaña a los meses de plena actividad agraria. El repunte general estuvo fuertemente traccionado por el avance de la cosecha gruesa de soja y maíz, permitiendo un flujo de dólares más dinámico hacia las arcas del Banco Central.
A pesar de la mejora intermensual, desde las patronales del agro señalaron que el ritmo de comercialización todavía enfrenta ciertos condicionantes estructurales y globales. Los analistas del sector explicaron que la persistente baja de los precios internacionales de los granos y los subproductos, sumada a la menor cantidad de días hábiles que tuvo el mes debido a los feriados, actuaron como un freno para alcanzar volúmenes aún mayores. Sin embargo, destacaron que el flujo de camiones hacia los puertos de la región santafesina y la regularización del suministro eléctrico en las plantas industriales ayudaron a sostener el ritmo de molienda y embarque a lo largo de las últimas semanas.
Con este último resultado, el acumulado de ingresos por exportaciones agroindustriales en los primeros cinco meses del año se ubicó en US$ 9.141 millones. Para el equipo económico del Gobierno, la consolidación de estos números resulta vital de cara al exigente calendario de vencimientos financieros que debe afrontar el Banco Central a lo largo de junio. En las próximas semanas, las miradas del mercado seguirán puestas en el comportamiento de los productores y en la estabilidad del esquema cambiario, factores que determinarán si el agro logra mantener el protagonismo necesario para robustecer las reservas internacionales en el cierre del primer semestre.





