En declaraciones radiales tras su regreso de la gira por España, el presidente Javier Milei reconoció que el ritmo de desaceleración de la inflación es menor al previsto originalmente por el Gobierno nacional. El mandatario sostuvo que la economía argentina está creciendo a una tasa inferior a las proyecciones oficiales, lo que impacta de manera directa en la demanda de dinero y ralentiza la baja del índice de precios. En ese contexto, admitió que los principales indicadores económicos del país no están evolucionando con la dinámica que el Ejecutivo aguardaba para esta etapa.
Al abordar el escenario económico local y la reciente suba del riesgo país —que superó la barrera de los 700 puntos—, Milei atribuyó esta volatilidad al complejo marco geopolítico y financiero internacional. El Presidente destacó que los conflictos bélicos globales y las tensiones en el estrecho de Ormuz encarecieron los costos energéticos a nivel mundial, lo que provocó una menor oferta, presión inflacionaria global y un consecuente endurecimiento de las tasas de interés por parte de los bancos centrales, afectando el nivel de actividad y los mercados emergentes.
Por último, el Jefe de Estado reafirmó sus posturas respecto al consumo y la capacidad de pago de las familias para llegar a fin de mes, advirtiendo sobre los riesgos de apelar al endeudamiento para cubrir gastos corrientes. Milei remarcó que recurrir al crédito en esas circunstancias no resuelve el problema de fondo sino que traslada la dificultad financiera al mes siguiente, al tiempo que insistió en que la Argentina no es ajena a la coyuntura global de mayor inflación, tasas altas y desaceleración económica.





