A la espera de que el Vaticano oficialice en las próximas horas el cronograma definitivo, la administración central se encuentra en plena fase de coordinación logística para recibir al papa León XIV, cuya gira por el país se desarrollará entre el domingo 8 y el miércoles 11 de noviembre. Con el propósito de sincronizar los operativos de seguridad, transporte y participación ciudadana, la secretaria general de la Presidencia convocará a una nueva mesa de trabajo conjunta que reunirá a representantes de la Iglesia Católica, funcionarios del Poder Ejecutivo y delegados de los gobiernos de la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y la provincia de Buenos Aires.
El punto central de debate en el ámbito político continúa siendo la definición de los días no laborables o feriados durante el paso del Sumo Pontífice. Si bien desde hace semanas se analiza un esquema general para los tres días que durará la estancia en territorio nacional, en los últimos días cobró fuerza formal el pedido específico del gobierno bonaerense para que se declare feriado el miércoles 11 de noviembre. Esa jornada concentrará uno de los hitos más masivos de la visita, marcado por la misa de cierre que el Papa oficiará en la plaza Belgrano, en las inmediaciones de la Basílica Nuestra Señora de Luján.
La planificación requiere un delicado equilibrio entre la movilización de miles de fieles y el normal funcionamiento de los servicios urbanos en las regiones implicadas. Con la confirmación de la agenda prevista por la Santa Sede, el Ejecutivo nacional terminará de pulir el alcance normativo de los asuetos para garantizar el traslado seguro de la feligresía y el desarrollo ordenado de las actividades oficiales contempladas en el itinerario papal.





