Estados Unidos conmemora este viernes el vigésimo quinto aniversario de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, una jornada marcada por ofrendas florales, banderas a media asta, momentos de silencio y la tradicional lectura de los nombres de las víctimas. Aquel día, integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales para atacar símbolos clave del poder político, militar y económico de la nación.
Los ataques derribaron las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York y provocaron un fuerte impacto en el edificio del Pentágono, sede del Departamento de Defensa cerca de Washington. El cuarto avión, que también tenía como destino la capital estadounidense, cayó en un campo de Pensilvania luego de que los pasajeros y la tripulación se enfrentaran a los secuestradores para evitar un desastre mayor.





